Segunda tanda Microrrelatos

Diciembre 15, 2007

segunda tanda de microrrelatos. básicamente los que habéis escrito en los post pero ahora al alcance de todxs de una manera más clara

1- Nico

“Ahora es cuando entiendo por qué pedías a gritos que abriese la ventana. Para formar de nuevo el círculo y borrar de golpe la sonrisa, para dejar de lado las limosnas y probar si realmente las nubes sabían a gominola. Al final sólo hacía falta respirar hondo, mirarse fijamente y dejar que pasaran los segundos. La solución estaba en los ojos, pero necesitabas darte cuenta de que por mucho que abriésemos la ventana el aire iba a seguir pasando de largo. Era como un truco de magia, uno de ésos que seguían funcionando después de tantos años metido dentro en el bolso.”

2- DarkShu

“Llegó cansado como cualquier día a su casa. Su mujer le esperaba con la cena caliente en la mesa. Al teléfono, su hija, que residía en España. Había contraído una enfermedad y el médico le había recomendado un clima más cálido. Su mujer le pasó el teléfono, como todos las noches. Él llegaba, colgaba el sombrero y la chaqueta y contestaba. Esa rutina duraba demasiado. Traerla de vuelta a Francia no era fácil. No eran buenos tiempos.

Esa noche, tras colgar el teléfono, cogió su violín, se volvió a poner la chaqueta y el sombrero y subió a la terraza. Encendió un cigarrillo y miró a la noche. Nadie supo después qué pensamientos le cruzaron la mente para que prendiera fuego al violín y se quedara allí, mirando sus cenizas.”

3- Xavivi

“Miró por la VENTANA y vio el atardecer que aquel día moribundo regalaba a los ojos: un cielo cubierto de nubes rojizas, como si Dios hubiera volcado una copa de vino sobre una célica miga de pan. Siguió la clase mirando de reojo a su compañera, esperando con intranquilidad el siguiente ejercicio ‘in pairs’ para charlar con ella y hacerle sonreír.

Ella iba siempre un paso por delante, conseguía desarmarle con un solo gesto y, a su lado, él se sentía diminuto. Por eso sabía que no tenía ninguna posibilidad, que nunca besaría sus labios ni sus manos se entrelazarían con las de ella. Aun así, no se cansaba de hacer tonterías para que ella sonriera; esa era su pequeña venganza: no podía poseer su corazón, pero sí sus sonrisas”.

“Últimamente volvía a casa andando. Lo hacía sólo para pasar por esa casa. Me atraía de ella esa ventana que asomaba desde el ático, redonda, con un cristal que giraba según uno de los múltiples ejes de la circunferencia, que lucía negra fuera la hora que fuera. Pasaba por allí y me imaginaba cosas: una mano ensangrentada saliendo de ella, el débil brillo de algún utensilio de tortura. Me imaginaba que el sol la iluminaba por completo y veía los horrores que escondía. Me imaginaba asomando mi cabeza y veía como alguna bestia me devoraba. Sentía curiosidad, deseo y miedo a partes iguales.

De pequeña me decían que había que tener cuidado con lo que deseaba. Aquel atardecer finalmente lo entendí.”

4- walkinginthemoon

Llevaba tiempo sintiéndose así.
Sólo quería una caricia, un beso, una palabra que la llenase.
Pero nada de esto llegaba.Cada día más largo, cada noche más eterna, fumando un cigarro por la ventana, pensando que ya nunca llegaría, no sabía por qué pero sentía que era una verdad enorme. Y su frustración cada vez era mayor y su pena crecía en sus ojos mientras sus cigarros se apagaban, como ella.

5- maria

Yo soy de un pueblo pequeño a las afueras de Zamora.Alli la mayoria de la gente es mayor o pastores que llevan sombreros de paja dando voces para que las ovejas no se les escapen,es una sensacion muy divertida se oyen voces y no sabes de donde vienen.Bueno hay gente que también lleva sombreros bisera, son los que estan viejos y les faltan cachos.Estos van a regar las coliflores,las berzas, las lechugas,las zanahorias,etc..En realidad en mi pueblo te puedes encontrar una gran diversidad de pelucunos,tambien se podria realizar un estudio con cada uno de los especimenes que allí habitan…


Primera Tanda Microrrelatos

Noviembre 12, 2007


Aquí teneis los microrelatos pegados por las calles, con el nombre de su autor y, si lo tiene, el link por si queréis saber más o poneros en contacto con esa persona.¡¡A leer pequeños!!
1.- Raccord


El tranvía estaba en llamas y sin frenos. -Tenemos que recuperar el consenso o vamos al desastre. -¿Qué dices? ¡La culpa es del conductor! – ¿Y esa cerilla que tienes en la mano? -Nada… ¿Y tú esos alicates
?

 2.- Lalalá

como buen licenciado en humanidades, trabajaba de conductor de tranvía. jugábamos a rozarnos el cuerpo con los ojos vendados y después escribir sobre lo que habíamos sentido. no me gustó que no quisiera escribir después de rozar mis labios, tal vez porque fueron los mismos que después la llamarían puta con su último aliento, producido al estrellar el tranvía contra aquella carreta de venta ambulante con libros de amor.
3.- Aída  

Yo sabía el camino hasta la parada, no estaba lejos, pero a él le apetecía acompañarme, le gustaba pensar que aún no había crecido del todo y asegurarse de que ningún coche me pillara al cruzar. Cuando llegamos, solo esperamos, no hablamos. Mi abuelo nunca fue de grandes discursos.- Abuelo, ¿me quieres?- Mucho hija.- ¿Cuánto?- De aquí a Atocha.- … ¿solo?, estamos muy cera.- Bueno, pues hasta Cibeles entonces.- …- ¿Hasta Colón?- ¿De verdad solo me quieres eso? - No hija, te quiero más.- Pero, ¿cuánto es más, abuelo? - Como de aquí a allí.- ¿Dónde es allí?

- Pues por lo menos Rusia.

- Buenas noches abuelo, te quiero.

- Buen viaje, hija.

El tranvía no llegaba hasta Rusia (60 años no eran suficientes para tanta evolución, ni siquiera a nivel nacional), pero mi abuelo sí.

4.- Raccord

Esta mañana ha sido abatido a tiros en el barrio madrileño de Carabanchel unpresunto idealista. El acusado hacía apología de su pensamientoindependiente y por tanto era un factor desestabilizador en la convivenciavecinal. Mientras era interrogado por las fuerzas de seguridad en su propiodomicilio, saltó por la ventana y diversas fuentes consultadas por estemedio afirman que le crecieron alas, ante el asombro de la multitud que sehabía congregado alrededor del bloque en espera de que se hiciera justicia.Hipocresía F. y Cinismo M. dispararon sobre su vecino cuando se encontrabaen el aire, lo que provocó su muerte al precipitarse contra el suelo de la c/Triste Realidad.

5.- Lalalá

me despeina el viento y el sol me da en la cara cuando me quedo asomado a la ventana todas las mañanas mirando a la gente pasar mientras celia trabaja. me imagino que caigo y muero aplastado contra el suelo. no soy alegre pero tengo imaginación y hago relatos en mi cabeza que nunca cuento a celia porque me abandonaría.ahora se limita a hacerme la comida y de vez en cuando me mima en el sofá mientras vemos la tele. echo de menos mi época rebelde. era flaco y avispado. me iba por las noches a ver qué pasaba en la ciudad. tenía muchos amigos, y claro está,amigas. pero el amor por celia ha hecho que la espere todas las noches y la despida todas las mañanas. tengo suerte de tenerla, aunque me haya convertido en un gato aburrido y gordo

6.- Thelma

Odio el día que descubrí que una casa es una cara: la puerta es una boca y la ventana es un ojo. Y ya no dibujo igual. La maestra me pregunta por mis nuevos dibujos. Mamá ya no me deja pegarlos en la nevera, dice que no son bonitos, y me mira triste. Mis compañeros siguen dibujando casas y casas, caras y caras, pero yo no lo soporto.En la escuela dicen que van a hacerme unas pruebas, y el orientador mira con una gran lupa todo lo que hago.Les molesta que sepa su secreto, por eso los mayores no dibujan casas nunca. Me pregunto qué pasaría si contara el secreto a mis compañeros, si nos llevarían a todos a una cárcel para locos o vendrían más orientadores con sus grandes lupas a mirar y remirar dibujos mientras estamos en el recreo.

7.- Walkinginthemoon

No pude evitarlo. Al pasar al lado de la casa abandonada tuve que mirar; no debía, pero lo hice. La ventana seguía cerrada. Era lo único bien conservado. Corrí hacia la puerta, subí las escaleras y la encontré. Nunca había visto nada igual.”Es imposible” me decía acercándome despacio pero ansiosamente, mientras de lejos veía el otro lado Estaba ahí… ¡No era mentira! El corazón se me salía del pecho. Temblando la abrí y me introduje en su mundo. Nunca supe volver de nuevo a la casa, ni a esa ni a la “mía”…No me importó…Únicamente quedaron unos folios tirados por el suelo que cayeron al correr. La última prueba de mi estancia en el primer mundo